lunes, 29 de agosto de 2016

¿Orca o delfín? Nada de eso, es un orfín

EL NACIMIENTO de un animal salvaje en cautividad siempre se recibe con entusiasmo. Pero el 15 de mayo de 1985 fue un día excepcionalmente especial en el Parque Marino de Hawai.
La futura madre era una hembra de delfín mular llamada Punahele. Como en las últimas etapas de su gestación Punahele había aumentado de volumen considerablemente, el personal del parque marino ya se imaginaba que algo extraño estaba sucediendo. Sus sospechas quedaron confirmadas cuando nació la cría, a la que se puso el nombre de Kekaimalu. Esta no solo era más oscura que su madre, sino que además tenía el morro extrañamente chato.
Luego Kekaimalu abrió la boca. Se supone que un delfín mular del Atlántico tenga 88 dientes, pero cuando Kekaimalu enseñó los suyos, solo tenía 66, y eran notablemente grandes. ¿Qué había sucedido?
Y el resultado que nadie esperaba fue Kekaimalu, un cetáceo mitad delfín y mitad orca. El personal del parque denominó orfín a este extraño híbrido. Sus 66 dientes se quedan a mitad de camino entre los 88 de su madre delfín y los 44 de su padre orca. Aunque su oscura coloración y mayor tamaño demuestran claramente que desciende de una orca, la gerencia del parque describe al orfín como “una mezcla singular de ambos progenitores”. Su “pico” es similar al del delfín mular, aunque algo más corto.
El único orfín del que se tenía conocimiento nació en 1981 en un acuario de Japón, pero murió a los pocos meses. ¿Le iría mejor a Kekaimalu?
Kekaimalu era un orfín de 16 kilos, su aspecto era saludable y empezó a mamar normalmente. El periódico Honolulu Star Bulletin and Advertiser citó lo que dijo una de las gerentes del parque poco después del nacimiento de Kekaimalu: “Las posibilidades que tiene esta cría de llegar a la madurez no son tantas como las de sus primos descendientes de una sola especie [...]. Los híbridos suelen nacer muertos o enferman y mueren jóvenes. Afortunadamente, [...] Punahele es una madre cariñosa y experimentada que ha criado a otros dos delfines hasta que han alcanzado la madurez [en el parque marino]”. También añadió: “Es muy adaptable; es una mamá excelente”. La reputación de buena madre que tenía Punahele resultó estar bien fundada.
Kekaimalu ya ha vivido más de siete años. Con sus 300 kilos de peso, deja pequeña a su madre delfín. Y después de participar unos años en el espectáculo antes mencionado, en junio de 1990, a los 5 años de edad, el orfín, al que muchos creían estéril, hizo historia: tuvo descendencia. “La opinión general es que los híbridos son estériles —dice Marlee Breese, encargada de los mamíferos en Makapuu—. Pero, desde luego, Kekaimalu no lo es.” Lamentablemente, su primera cría —una cuarta parte orca y tres cuartas partes delfín— solo vivió una semana.
Por lo visto Kekaimalu no sabía amamantar a su cría. “No creo que el hecho de ser híbrida tuviera nada que ver en ello”, dice Breese. Opina que muy probablemente Kekaimalu no amamantó a su cría por ser joven y no saber hacerlo. “Estos animales suelen alcanzar la madurez sexual entre los ocho y los diez años”, dice Breese. Cuando Kekaimalu tuvo su primera cría, solo tenía 5 años.
El 8 de noviembre de 1991, Kekaimalu fue madre por segunda vez, pero en esta ocasión el personal del parque estaba preparado. Tras veinticuatro horas de observación para ver si la madre orfín tomaba la iniciativa de amamantar por sí misma a su cría, el personal intervino. Sacaron a Kekaimalu del agua con una eslinga y le extrajeron leche con la ayuda de un sacaleches. “Era sumamente importante conseguir la primera leche de la madre —explica Breese—, pues aporta anticuerpos a la cría.” Durante semanas le extrajeron leche regularmente una vez al día, obteniendo cada vez alrededor de un litro.
A continuación mezclaban la leche de la madre con un preparado artificial elaborado en Florida (E.U.A.) durante un programa de rescate de un delfín varado. Desde las seis de la mañana hasta la medianoche se alimentaba a la cría cada dos horas y media a través de una sonda conectada al estómago. Lograron que aumentara alrededor de medio kilo diario. Entre toma y toma se dejaba que la abuela, la mamá y la cría retozaran juntas en una enorme piscina.
Al tiempo de redactarse este artículo, todo indicaba que la única cría conocida en el mundo nieta de una orca macho y un delfín hembra tenía buenas perspectivas de sobrevivir. Quizás algún día siga la tradición familiar y actúe en el espectáculo del parque.

Fuente:  Por el corresponsal de ¡Despertad! en Hawai
Reconocimiento
Monte Costa, Sea Life Park Hawaii

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