lunes, 31 de octubre de 2016

¿Casualidad o diseño? La seda de araña


Resultado de imagen para araña con tela

▪ Es más liviana que el algodón y, sin embargo, en relación con su peso, es más resistente que el acero. Tras décadas de estudiar la seda segregada por las arañas constructoras de telas circulares, los biólogos están fascinados con la seda dragline. Se trata de la más resistente de los siete tipos que producen estas arañas y la que usan para formar la estructura de sus redes y como hilo de seguridad en sus desplazamientos. Es más fuerte e impermeable que las hebras que segrega el gusano de seda, utilizadas comúnmente en la confección de tejidos.
Reflexione: La obtención de fibras sintéticas como el kevlar requiere el uso de altas temperaturas y disolventes orgánicos. La araña, por el contrario, produce seda a temperatura ambiente utilizando agua como disolvente. Además, la seda dragline posee mayor resistencia que el kevlar. Una telaraña de este hilo ampliada al tamaño de un campo de fútbol podría detener a un jumbo en pleno vuelo.
No es de extrañar que la resistencia de esta sustancia haya despertado tanto el interés de los investigadores. Aimee Cunningham escribe en la revista Science News que “los científicos sueñan con explotar dicha propiedad en artículos que van desde chalecos antibalas hasta cables de suspensión para puentes”.
Pero copiar esta fibra natural no resulta nada fácil, pues su fabricación tiene lugar dentro del cuerpo de la araña y el proceso aún no se comprende a la perfección. “El hecho de que haya tantos cerebros en el mundo intentando reproducir lo que las arañas hacen naturalmente en el sótano de nuestras casas nos hace conscientes de nuestra pequeñez”, comenta la bióloga Cheryl Y. Hayashi en la revista Chemical & Engineering News.
Revista ¡DESPERTAD!

lunes, 3 de octubre de 2016

Aligatores raros, blancos y de ojos azules

“Los aligatores de piel blanca y ojos azules son una mutación genética del aligator del Misisipí y no una especie distinta. Esta mutación se denomina leucismo. Los animales albinos tienen la piel blanca y los ojos de un tono amarillo rosado, mientras que los que están afectados de leucismo tienen los ojos pigmentados. El albinismo es un fenómeno raro, pero el leucismo lo es aún más. Aunque se sabe de casos de leucismo en algunas otras especies animales, los aligatores blancos son los primeros aligatores con leucismo que se conocen.
”Hay dieciocho aligatores blancos, todos ellos descubiertos en el mismo nido a finales de agosto de 1987. Tres pescadores cajuns los encontraron cerca de Houma (Luisiana, E.U.A.), al sudoeste de Nueva Orleans, y para cuando se entregaron los primeros al Zoológico Audubon el 5 de septiembre de 1987, solo tenían de una a dos semanas de vida. Además de los dieciocho blancos, también se capturaron siete de color normal y se escaparon un número indeterminado de crías normales. El nido se encontraba en terrenos que eran propiedad de la compañía Louisiana Land and Exploration (LL&E). Se ha mantenido en observación la zona del nido y se han seguido recogiendo huevos y vigilando su eclosión, pero no se han vuelto a encontrar más aligatores blancos.
”Tanto los dieciocho aligatores blancos como sus siete hermanos de color normal son machos. Esta circunstancia se explica porque el sexo de los aligatores viene determinado por la temperatura del nido; de ahí que puedan ser todos machos, todos hembras o una mezcla de ambos. Al tiempo de escribir este comunicado, los aligatores están llegando a su madurez sexual (5-6 años). El tamaño y el peso de estos dieciocho ejemplares van del metro y medio y los 20 ó 30 kilogramos hasta los dos metros y medio y los 110 kilogramos. Esto se debe a las diferentes técnicas utilizadas para criarlos. Los aligatores criados en la granja de LL&E crecen más deprisa.
”¿Cómo es que hay tan pocos aligatores blancos y nadie había visto ninguno antes? En primer lugar, además de ser mutaciones raras, los aligatores afectados de leucismo o de albinismo están en clara y mortal desventaja con los aligatores normales. Cuando uno de estos reptiles sale del cascarón, solo mide entre 20 y 25 centímetros. Aunque la madre protege el nido por un tiempo, los pequeñines pronto deben cuidarse solos. Cuando salen del huevo, las crías normales de aligator son amarillas con rayas negras, por lo que apenas se las distingue de su entorno. Pero una cría blanca se ve enseguida y es una presa fácil para los diferentes depredadores.
”Por último, otros dos detalles interesantes y poco comunes de los aligatores blancos: sus manchas negras y su temperamento. Muy pocos de ellos nacieron con manchas negras. La mayoría no tenía ninguna mancha. Pero al ir creciendo, a algunos también les empezaron a salir algunas manchas negras, casi todas alrededor de la cabeza y el cuello solamente. Aunque a otros no les ha salido ninguna, las manchas han servido para identificar mejor a cada uno.

”Y finalmente, todos los que han trabajado con los aligatores blancos concuerdan en que son más agresivos y temperamentales que los normales. Nadie sabe con seguridad la razón, pero se les trata como si fueran rápidos e irritables cocodrilos, en lugar de aligatores, relativamente más lentos y perezosos. He aquí otro de los muchos misterios que rodean a estos singulares reptiles blancos de las marismas.”—Por Curt Burnette, del Instituto Audubon.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Las islas flotantes del lago Titicaca

¿ISLAS que flotan? Sí, en este singular lago de Sudamérica hay islas que flotan. Y en ellas vive gente.
El lago Titicaca, que linda al oeste con Perú y al este con Bolivia, es el lago más alto del mundo por el que navegan grandes embarcaciones. Está a una altitud de 3.810 metros sobre el nivel del mar y tiene alrededor de 190 kilómetros de largo en dirección noroeste-sudeste y 80 kilómetros de anchura máxima.
Algunas de las numerosas islas del lago Titicaca son esteras flotantes de totora seca, una especie de espadaña que crece en algunas de las zonas menos profundas del lago. La totora brota del fondo del lago hasta sobresalir de la superficie del agua entre uno y dos metros. Para fabricar una de esas islas, se doblan y entretejen los tallos de totora, sin arrancarlos, hasta confeccionar una plataforma o piso de paja que descansa sobre la superficie del agua. A continuación se cubre de barro y se refuerza con tallos cortados de totora. La gente vive sobre estas islas vegetales flotantes en chozas construidas también de totora.

The Encyclopædia Britannica dice que estas islas llevan mucho tiempo habitadas, y añade: “Los que habitan en el lago fabrican sus famosas balsas con manojos de totora seca atados entre sí, y les confieren un aspecto como el de las embarcaciones de papiro en forma de creciente que aparecen representadas en los antiguos monumentos egipcios”.

POR EL CORRESPONSAL DE ¡DESPERTAD! EN PERÚ

Los elefantes: ¿amigos o enemigos?

A LOS elefantes se les aprecia por diferentes razones, pero se les detesta por otras. Hay quienes los consideran trabajadores muy útiles, idóneos para acarrear troncos enormes y colocarlos bien alineados. Otros los valoran por sus colmillos, su piel y su carne. Y hay quienes solo ven en ellos una amenaza para sus tierras y cosechas.
Por otra parte, muchos investigadores aprecian a los elefantes por su comportamiento divertido. Cynthia Moss pasó trece años estudiando estos animales en el Parque Nacional de Amboseli, en Kenia, y dice: “He visto a las magníficas matriarcas conducir y defender a sus familias, y también las he visto perder toda su compostura y corretear jugando con la cola enroscada sobre la espalda y con una mirada picarona”.
Daphne Sheldrick, de Kenia, ha criado muchos elefantes huérfanos, que luego ha dejado en libertad.  Explicó: “Todos los elefantitos que nos llegan tienen un temperamento distinto, como pasa con los niños. [...] Son ligeramente competitivos, se ponen celosos y, a veces, cuando se les reprende, se enfurruñan. [...] Algunos son deliberadamente traviesos o desobedientes, y tenemos que disciplinarlos igual que a un niño”.
Además de ser divertidos, los elefantes desempeñan un papel muy práctico en la naturaleza. Una cantidad moderada de elefantes en una zona limitada contribuye a incrementar la riqueza de la flora. El libro Los elefantes, la economía y el marfil menciona también otras funciones, como la de crear nuevos pastos, dispersar semillas y reducir “la incidencia de la mosca tsetsé”. Los autores de dicho libro concluyen que “los elefantes desempeñan un papel ecológico esencial en las sabanas y en las selvas africanas”.
Sin embargo, una cantidad excesiva causará perjuicios en la vegetación. Es entonces cuando se convierten en enemigos de algunas personas. Por esa razón, los conservacionistas matan algunos ejemplares regularmente para controlar la población de elefantes en ciertas zonas cercadas. En otras partes de África donde estos paquidermos todavía disponen de mucho espacio, no se ha recurrido aún a este método, lo cual tiene sus ventajas. Según la revista New Scientist, dado que “en el Parque Nacional de Amboseli, en Kenia, no se han producido estas matanzas selectivas de elefantes para controlar su población, estos caminan libremente entre las personas sin ningún temor”.

Los científicos están buscando métodos alternativos para reducir el índice de natalidad de los elefantes. Mientras tanto, cuanto más aprendamos de ellos, seguramente más razones encontraremos para verlos como amigos.

POR EL CORRESPONSAL DE ¡DESPERTAD! EN ÁFRICA DEL SUR

El Pulpo

lunes, 12 de septiembre de 2016

La cola del agama común



EL AGAMA salta con facilidad de una superficie horizontal a una vertical. Si la primera es resbalosa, el lagarto pierde estabilidad, pero de todas formas consigue aterrizar en la pared. ¿Cómo lo logra? El secreto está en su cola.
Piense en lo siguiente: Cuando estos lagartos saltan desde una superficie áspera —que permite que se adhieran a ella⁠—, estabilizan el cuerpo y mantienen la cola hacia abajo, lo que les ayuda a saltar en el ángulo correcto. En cambio, cuando la superficie es resbalosa, pierden el equilibrio y saltan en un ángulo incorrecto. Pero, una vez en el aire, corrigen el ángulo del cuerpo dando un coletazo hacia arriba. No es tan simple como parece. “Tienen que ir ajustando el ángulo de la cola para mantenerse derechos”, dice un informe publicado por la Universidad Berkeley de California. Cuanto más resbalosa es la plataforma, más tiene que levantar la cola el lagarto para aterrizar sin contratiempos.
La cola del agama puede ayudar a los ingenieros a diseñar vehículos robóticos más ágiles para usarlos en la búsqueda de supervivientes tras un terremoto u otro tipo de catástrofe. “Como los robots no son ni de lejos tan ágiles como los animales —dice el investigador Thomas Libby⁠—, todo lo que haga más estable a un robot es un adelanto.”